Los noticieros aseguraron que había sido un suicido, la prensa escrita acompaño con declaraciones de familiares, el caso se cerro de inmediato en tribunales; el único que sabia la verdad de lo que ocurrió esa noche en la pieza 44 de un hotel del centro, era el mismo cadáver inerte .
El señor Hernández cursaba su ultimo año de la carrera de periodismo, y era hora de comenzar su tesis, tomo su cuaderno de notas, y fue directo al ministerio publico, donde se rumoreaba que dineros habían sido extraviados. Mientras esperaba en la oscura y fría oficina, regada de papeles y sin ningún orden aparente, comenzó a revisar los cajones sin permiso alguno , el encargado del lugar que le daría información crucial para su investigación aun no llegaba. Corrió por la lluvia con su descubrimiento, una boleta, una boleta fuera de todo registro. Al llegar a su oficina el procurador publico se dio cuenta de que algo no andaba bien, busco en su oficina el papel delatorio, esa boleta que lo implicaba con desvíos de fondos del gobierno para operaciones vinculadas con el narcotráfico, en el momento en que se encontró rodeado de pensamientos de angustia y miedo por saberse la verdad, decidió llamar a un viejo amigo personal de la PDI. Hernández siempre soñó con ser un periodista, ganado premios y distinciones por lograr la verdad por sobre todas sus cosas; mientras escribía en el computador los dos meses y medio de investigación que partieron con esa boleta (las cuales le significaron mas de 100 amenazas de muerte que recibió en ese lapso de tiempo), se sentía satisfecho por su resultado, se sentía pleno de hacer lo que siempre anhelo. Puso punto final a su investigación de mas de 200 paginas y mando un email a un editor , fue justo en ese momento cuando golpearon a la puerta del hotel , era la comida que había ordenado a recepción , sin tener en cuenta que tras de el mozo , cuatro hombres de civil entrarían a su habitación para matarlo .
Sean connery viene a tocar la puerta y después se va O sera la muerte que se disfraza de celebridad Lo mas probable es que le abra y me diga que no se ira Ya que hay mucha fila en el infierno Tenga cuidado mijita Que James Bond sabe como seducir mujeres Sabe sacarle el tarot sin mirarle las cartas Que lindo es mirar hacia abajo Sumisa Es la verdad . No tienen necesidad .
Cuando Carlos Lewis se vio rodeado de agentes de gobierno y maquinas programadas para asesinarlo a sangre fría , no tuvo mas remedio que cerrar los ojos y taparse la cara para que las balas no le desfiguraran el rostro ; se encontraba solo en ese viejo callejón del barrio General Hemeterio Alduante , sin ayuda de nadie , los vecinos habían vivido mas de 50 años de terror y nos se darían el gusto de desperdiciar su vida por salvar a un muchacho iluso . Carlos recorrió toda la Alameda en su moto clásica Yamaha de los años noventas ( que era considerada una reliquia por los coleccionistas mas interesados en el tema , incluso en el 2020 le ofrecieron 10.000 escudos por la moto ) , iba a mas de 100 por hora esquivando todos los autos que hacían fila esperando la luz verde , 2 kilómetros tras de el venían a velocidad similar 3 moledores ( como eran popularmente llamados los mecanismos auto-inteligentes , prototipos de robots con 2 ruedas que alcanzaban velocidades increíbles en pistas planas . Equipados con dos armas en cada costado , eran la principal arma del gobierno para controlar a los subversivos . Llegaron a Chile en 2020 al finalizar la segunda guerra civil Chilena , cuando se creo la UOCM ( Unidad Operativa de Control De Masas ) estos proto-robots fueron creados en conjunto por científicos de la universidad católica y científicos japoneses expertos en el tema , el gobierno con el apoyo de Estados Unidos invirtió mas de 5000 millones de dólares en la creación de un ejercito de estos robots ) .
Carlos logro escabullirse entre las lúgubres calles del frió Viejo Santiago ( que correspondía a la parte mas pobre de la ciudad , casi en la miseria ) , entre calle y calle encuentra la escapatoria perfecta , las antiguas ruinas del metro , con cuidado traspaso las rejas rotas con su motocicleta , al entrar miles de vagabundos durmiendo , tosiendo y hablando entre si , ese era su escondite perfecto , el metro , el viejo metro abandonado .
Carlos anduvo en su moto a una velocidad minima para no atropellar a algún vagabundo durmiendo en el túnel , debía llegar a la estación Barrancas , una de las ultimas en construirse antes de que el gobierno se quedara sin fondos para continuar la construcción del metro y su posterior cierre por la mantención ; allí se encontraría con Bárbara H , camarada que le entregaría armas y un pasaporte falso que le serviría para traspasar la frontera y juntarse con el ejercito de los Andes ( conjunto de naciones Sudamericanas en democracia , en contra de el régimen Chileno ) , Carlos al llegar a su destino lo encontró la lluvia , truenos y frío , al llegar al barrio Hemeterio Alduante , y esperar en la esquina indicada de incógnito , y muy camuflado , pero al darse vuelta para mirar para atrás 20 carros del servicio de inteligencia lo seguían , intento correr , pero desde la plaza que estaba a obscuras aparecieron 5 moledores que lo rodearon .
A las una de la tarde llego la camioneta , dos horas tarde , allí echamos el ultimo cargamento , dos hombres me ayudaron , Manuel , muy callado y atento , el otro de apellido Cotroneo muy histriónico y hablador me extiende su mano al verme y me dice : - Así que te vas a Santiago – yo con poca confianza le asiento con la cabeza sin decir una palabra , - Que horrible , esa es la peor ciudad en la que puedes estar – se retuerce de la risa , yo lo miro incrédulo por la cruda afirmación .
Con la camioneta lista , una cama , un escritorio junto con platos y demases , cosas imprescindibles en una casa pronto a ser habitada, arranca el motor del automóvil , allí Cotroneo me cuenta de su periplo por Santiago , dos años trabajando en fletes , para el los peores años de su vida , yo escucho resignado , - Santiago tiene 3 reglas fundamentales – me comenta mientras maneja :
1. Nunca confíes en nadie .
A diferencia de Valparaíso , en Santiago hasta tu mejor amigo te intentara cagar , tu le puedes hacer todos los favores del mundo y cuando tu necesites algo de el , te va a tildar de barsa . Difícil para mí ya que mis amistades en la capital son nulas . . 2. No te impactes con las drogas
En Valpo es de lo mas normal fumarse un pito , pero es poco comun interactuar con la coca o la pasta , Cotroneo me cuenta que debo estar preparado para el golpe psicológico que significara interactuar frente a mis ojos con esas drogas diario a diario , su experiencia lo corrobora , fue invitado a un carrete a La Florida , y antes de entrar a perrear , los muchachos afuera necesitan estar activados o atontados en consecuencia filas y filas de jóvenes fumando pasta antes de entrar a ponciar , el LCD o trip como se le conoce será común , Santiago es donde llega todo el narcotráfico , desde allí se consigue lo que llega a regiones .
3. NUNCA PERO NUNCA CAMINES DE NOCHE .
En Valparaiso para asaltarte por lo menos te piden permiso , allá en Santiago te sacan la tuna y si quieren no te matan , el mejor consejo que me puede dar Cotroneo es : -Levanta las manos y no digai ni una palabra , deja que se lleven todo - Junto con esto me advierte sobre las bandas asaltante : - Cuando iba con mi polola por Estación Central , los vimos , eran cuatro locos con una mujer , les decían los pateadores , yo los vi de lejos y me cambie de calle , pero el hombre que iba adelante mío no corrió la misma suerte , los asaltantes lo tomaron y lo agarraron a patadas en el suelo robándole todo lo que tuviera encima - .
Al llegar a la oficina de mi padre , Cotroneo se sale de la camioneta sin antes preguntarme : - ¿ Y que vas a estudiar ? – yo aun con poca confianza le respondo tímido : - Periodismo – a lo que contesta – Los periodistas son alcohólicos , te recomiendo que busques en Ñuñoa o Providencia , a otra cosa , nos vemos en tu casa para Radiohead – y sin decir mas mi papa se sube en su lugar .
En una hora y media de carretera contando el completo que nos comimos en la bencinera , llegamos a santiago , lo primero que se reconoce es la escuela de los Ratis , luego empiezan a aparecer por las calles los gigantes Transantiagos . Ya con todo dispuesto en el departamento, hay que comprar ampolletas , en Estación Central se encuentra el mall plaza Alameda , un edificio gigantesco lleno de tiendas de ropa y estupideces innecesarias ,¡¡¡¡ ESTE COLOSO QUIEREN PONER EN EL MUELLE BARON !!! , al lado de esto se encuentra el persa , y mientras camino por las angostas calles repletas de gente los veo , los pateadores en una esquina mirando feo , paso a su lado , y mi corazón se hiela , el miedo me invade en cada paso , y las reglas de Cotroneo se hacen efectivas , nunca caminar de noche , y bandas de asaltante , paso al lado de miles de placas de agradecimiento , y veo a San Romualdito , al que todos le ponen velas , allí logro escabullirme y perder la vista de los pateadores , pasado el miedo , encontramos el estacionamiento y a la camioneta de nuevo , luego de dar mas de 17 vueltas en U y mas de tres consultas a peatones , logramos llegar al departamento , llegando a ver el Festival del ahora lejana Viña del mar y Valparaíso.